¿Qué es la esclerosis múltiple?

La esclerosis múltiple (EM) es una enfermedad crónica del sistema nervioso central (SNC) (cerebro y médula espinal) en la cual ocurre daño por inflamación autoinmune y pérdida gradual de las funciones (neurodegeneración). Este daño lesiona principalmente el recubrimiento de los cables de las neuronas (mielina). Estas zonas de desmielinización denominadas “placas” se pueden observar en estudios de radiología como la resonancia magnética (IRM). La EM es una de las principales causas de discapacidad en adultos jóvenes.

¿Cómo se manifiesta la EM?

La EM es una enfermedad de larga evolución (crónica) e incurable en la cual la mayoría de los pacientes se presentan con episodios de empeoramiento de la enfermedad que evolucionan en días u horas a lo cual se le llama “brotes” o “recaídas”. En la mayoría de los casos y en especial en etapas tempranas de la enfermedad, de manera espontánea ocurre una recuperación completa o casi completa de los brotes, a lo cual se le llama “remisión”. La forma de EM “brote-remisión” o “remitente recurrente” es como inicialmente se presentan el 85% de los pacientes.
Posteriormente, en promedio después de 10 años o más, muchos pacientes desarrollan una fase en la cual los brotes son menos frecuentes pero ocurre gradualmente una acumulación de discapacidad y pérdida de funciones neurológicas debido a procesos neurodegenerativos. A esta fase se le llama “secundaria progresiva”. Una minoría de los pacientes tiene manifestaciones de progresión desde el inicio de la enfermedad con pocos o nulos datos de
brotes. A esta forma de la enfermedad con acumulación de la discapacidad desde el inicio se le llama “primaria progresiva”.

Síntomas

Algunas de las manifestaciones más comunes de la EM son:

  • Disminución de la visión (neuritis óptica)
  • Visión doble
  • Alteración de la sensibilidad de las extremidades (entumecimiento, ardor)
  • Debilidad
  • Problemas para caminar
  • Problemas para controlar la orina o las heces
  • Dificultad para articular el lenguaje (voz arrastrada, entrecortada o incomprensible)
  • Deterioro cognitivo (menor velocidad para procesar el lenguaje, problemas para la planeación de actividades, problemas de memoria, necesidad de que alguien ayude a las actividades de autocuidado)
  • Depresión y ansiedad
  • Problemas sexuales (impotencia, disminución de la libido)
  • Convulsiones

 

¿Cuál es la causa de la EM?

Existen múltiples factores de riesgo para la EM como son factores genéticos y ambientales. Cuando estos se combinan se puede originar la enfermedad. Sin embargo, en la actualidad no se puede hablar de una causa específica de la EM.
Algunos de los factores de riesgo más frecuentes son:

  • origen genético caucásico (familias de origen europeo o norteamericano)
  • nacimiento y residencia en países de Norteamérica y oeste de Europa
  • infecciones virales (virus Epstein Barr, varicela zóster)
  • deficiencia de vitamina D
  • consumo excesivo de sal
  • tabaquismo
  • obesidad

¿Cómo se diagnostica la esclerosis múltiple?

Para el diagnóstico se debe de hacer una revisión por parte de un neurólogo en busca de datos compatibles con EM. Posteriormente, se realizará una IRM en busca de zonas de desmielinización o placas (ver capítulo sobre diagnóstico de EM).

¿Qué opciones de tratamiento existen?

El tratamiento de la EM cada vez incluye más fármacos modificadores del curso de la enfermedad. El objetivo de estos tratamientos es disminuir la respuesta inmune sobre el SNC, controlando así los brotes, las lesiones en la IRM y logrando que de enlentezca la aparición de discapacidad.